Las cervezas negras. Un poco de historia y estilos

Las cervezas negras. Un poco de historia y estilos

Seguro que alguna vez habéis oído la típica expresión “a mí la cerveza negra no me gusta porque tiene mucho cuerpo” y otras muchas frases por el estilo. En este post os vamos a explicar cómo diferenciar una cerveza negra, y todas sus variedades. Seguro que descubriréis una amplia gama que no conocíais.

En primer lugar, para entender cómo se consigue una bebida fermentada de color tan oscuro debemos indagar un poco en su elaboración. Todas las cervezas negras, ya sean de fermentación Lager o Ale como veremos más adelante, tienen en común el uso de maltas torrefactas en su elaboración.

Las maltas torrefactas, son el resultado de un proceso de tostado de las maltas que tienen como resultado una disminución de extracto seco (menos azúcares fermentables), sin embargo, el tueste del grano les confiere un sinfín de colores, aromas y sabores complejos que trasladarán a la cerveza y que nos recuerdan, por ejemplo, a café o regaliz.

Por otra parte, es importante recalcar que este tipo de cerveza no se elabora con maltas torrefactas en su totalidad, manteniendo siempre como mínimo un 80% de otras maltas bases como la malta Pilsen o la Pale Ale. Este tema es más que interesante, porque ahora ya sabéis que la diferencia entre una cerveza negra y una cerveza rubia se encuentra en un pequeño rango de las materias primas con las que se han elaborado.

Si buscamos un poco de historia, podremos encontrar el origen de estas cervezas principalmente en Alemania, donde está mencionado por primera vez este elegante líquido a finales del siglo XIV. Otro país con gran tradición en el consumo de estos estilos es Gran Bretaña, donde a mediados del siglo XVII gozaban de gran prestigio las cervezas de estilo Porter, cuyo nombre se debe a los porteadores de mercancías que trabajaban en el mercado de Londres. La historia ha sido determinante para los diferentes estilos de “cerveza negra” que podemos encontrar en la actualidad, ya que como veremos a continuación hay importantes diferencias entre los estilos británicos y alemanes.

Entre los estilos británicos destacan las cervezas Porter y Stout, siendo las Stout cervezas más potentes elaboradas en sus orígenes con el mismo mosto de las Porter pero más concentrado. De este modo obtenían un mosto más diluido para las cervezas Porter y otro con mayor densidad para elaborar las Stout, que resultaban más alcohólicas y complejas.

Las cervezas Stout han evolucionado mucho desde su concepción hasta el día de hoy, encontrando muchas subvariedades. Quizás el estilo derivado más representativo sean las Imperial Russian Stouts, que eran cervezas que importaban los ingleses a Rusia durante el siglo XVII y que gozaban de mucho prestigio entre la corte imperial rusa, de ahí que se apodaran con el adjetivo imperial. Son cervezas muy robustas con un elevado grado alcohólico. Otras variedades muy interesantes son las MilkStouts, a las que se les añade lactosa o las OatMilkStouts elaboradas con copos de avena. Ambos estilos poseen una cremosidad espectacular. Finalmente, es interesante mencionar que todos los estilos de cerveza negra de origen británico poseen fermentaciones Ale.

Por otra parte, encontramos los estilos alemanes, generalmente de fermentación Lager, lo cual constituye la principal diferencia con las cervezas negras de origen británico. La cerveza negra más común en alemania es la Schwarzbier, que traducido resulta “cerveza negra”, y es la cerveza ideal para aquellos que mencionan la típica frase con la que comenzamos el post. Son cervezas treméndamente ligeras, con un amargor suave y elegante y un final seco con toques a regaliz.

Las Bocks son también cervezas muy consumidas en Alemania teniendo una gran variedad de subestilos: DoppelBock, EisBock, HellesBock y la MaiBock. En su origen eran cervezas más alcohólicas y lupuladas.

Por último, no debemos olvidarnos de las cervezas negras de trigo de origen alemán, entre las que destacan las WeizenBock y las Dunkel Weizen, una auténtica delicia.

Esperamos, queridos cerveceros, que aquellos que alguna vez hayáis soltado la famosa frase de la que hablábamos, veáis ante vosotros el gran abanico de posibilidades que ofrecen las “cervezas negras” y les déis una nueva oportunidad para que podáis disfrutar de la complejidad de sus aromas y sabores, y si queréis hacer vuestra cerveza en casa, nada mejor que comenzar con nuestra exquisita receta Dougall´s Session Stout. Seguro que no os dejará indiferentes.

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